21 de maig 2013

SAGUNT (informació en castellà)


Sus mas de 2.000 anos de vida hacen que en Sagunto se encuentre una gran diversidad de monumentos que le transportaran, cual maquina del tiempo, al pasado. Deje que su imaginación le haga vivir momentos cuya huella esta impresa en muchos rincones y piedras.

El Castillo

Los restos de esta fortaleza, que se extiende a lo largo de casi un kilómetro, fueron ya testigos de la lucha que mantuvieron los saguntinos con Aníbal y base de las posteriores construcciones de sus distintos moradores: íberos, romanos, godos, árabes; todos y cada uno de ellos dejaron su huella. Dada su importancia histórica, fue declarado en 1931 Monumento Nacional y se divide en siete plazas:
La plaza de Almenara, denominada Saluquia por los árabes, es la mas oriental. En ella, se pueden ver aljibes, pavimentos romanos y construcciones de las mas diversas épocas. La plaza de Armas o de Santa María Magdalena constituye el núcleo Principal del Castillo y en ella se aprecian restos del foro romano, templos, fustes, columnas, y en la parte sur, se encuentra una cisterna tallada en la roca de época romana.
La plaza de la Conejera formó parte del albacar de los árabes. También recibe la denominación dels nou pilars, debido a un antiquísimo aljibe situado en su ángulo norte. Se accede a ella a través de la plaza de Armas. La plaza de la Ciudadela es el recinto mas elevado del Castillo. Antiguamente se denominó de Hércules porque tenia una torre del mismo nombre que perduró hasta la toma de la fortaleza por las tropas francesas en 1811.
La plaza del Dos de Mayo, que mira a poniente, recibe dicho nombre por la heroica defensa que se hizo desde ella contra las tropas del mariscal Suchet en la guerra de la Independencia. También hay que destacar la plaza de San Fernando de Estudiantes.
Además, desde esta peculiar atalaya situada en un cerro de la Sierra Calderona, se puede contemplar una magnífica panorámica en la que se combina el verde de la huerta y el azul del mar.

El teatro romano

Construido en el siglo I, fue el primer edificio declarado Monumento Nacional de España, en 1896. Se edificó aprovechando la concavidad de la montaña y ofrece unas condiciones acústicas excepcionales para la celebración de eventos teatrales y musicales. Recientemente, se llevó a cabo una obra de rehabilitación que ha dado la imagen de unidad del cuerpo escénico y el graderío, reuniendo las condiciones adecuadas para manifestaciones teatrales y culturales.